Carlos Felipe Jaramillo, director del Banco Mundial para la región Andina (Bolivia, Ecuador, Perú y Venezuela), en entrevista para la agencia ANDES, señaló que el Estado ecuatoriano ha retomado con mayor fuerza los roles de planificador y regulador. Lo cual se torna positivo desde el punto de vista de la importancia de promover la diversificación de la economía y la necesidad de redistribuir los recursos del auge de los precios de las materias primas de manera que beneficie a la población de menores ingresos.
El director del BM comentó que Ecuador ha venido presentando un crecimiento en su economía en los últimos tres años; en 2007 el progreso fue alrededor del 2%, mientras en el año 2008 subió significativamente al 6,5%. No obstante, dijo Jaramillo, en el año 2009, debido a la crisis mundial, ese crecimiento tuvo una disminución, llegando a prever que la economía ecuatoriana se iba a contraer, al igual que la mayoría de las economías de la región Andina. No obstante, este impaco -en el caso de Ecuador- fue amortiguado por los programas anti-crisis que se pusieron en marcha.
Jaramillo resaltó que las economías de América Latina pudieron manejar muy bien los efectos de la crisis global. “Es notable la forma en que muchas de las economías de América Latina han podido manejar los efectos de la crisis internacional. Las excepciones son las economías de México y de Centroamérica que fueron muy golpeadas por el desplome de Estados Unidos, su principal mercado, y la fuerte caída de las remesas”, afirmó el director del BM.
Sin embargo, Jaramillo puntualizó que en Suramérica los resultados han sido mejores. “Recordemos que en épocas pasadas, cualquier resfrío en los países ricos nos producía pulmonía: quiebras, desempleo, crisis bancarias y devaluaciones. En esta ocasión se pudo responder a la crisis con políticas activas que han amortiguado mucho los efectos sobre la población. Se han puesto en marcha programas de gasto anti-crisis para proteger a las familias más pobres y para invertir en infraestructura. Se han reducido las tasas de interés para evitar un desplome en el consumo y la inversión. Esto es diferente a la forma en que se manejaron crisis anteriores. Todo esto se ha dado gracias a que en la mayoría de los casos el manejo de la economía se ha vuelto más técnico, práctico y serio. En esto se ha ganado mucho terreno”, mencionó Jaramillo.
El principal del BM en la región Andina señaló que en América Latina, y en especial en el Ecuador, el crecimiento de sus finanzas se debe al manejo económico más estable y más técnico: se busca mantener la inflación baja, los presupuestos más equilibrados y los sectores bancarios sólidos. “Sobre esto hay un amplio consenso, gracias a las lecciones aprendidas del pasado. También hay que reconocer que la región se ha beneficiado en los últimos años del alza de los precios de las materias primas, que es resultado del fuerte crecimiento asiático liderado por la China”.
Jaramillo agregó que el BM estaría dispuesto a financiar la inversión en infraestructura que el gobierno del Presidente Rafael Correa prevé realizar este 2010, sin que esta ayuda signifique imponer ningún tipo de condicionamientos al Ecuador. “El Banco Mundial es una entidad que ha pasado por cambios profundos en los últimos años. La condicionalidad es cuestión del pasado. Ecuador es miembro del Banco Mundial y como todo país miembro puede tener acceso a sus recursos de financiación”, finalizó el director del Banco Mundial.
|